La noche del 22 de junio Chillida Leku celebró la bienvenida del verano con un espectáculo de danza, música y fuegos artificiales de gran belleza que se engrandecía más si cabe gracias a un entorno de ensueño donde arte y naturaleza se dan la mano.
Me dirigía a un espectáculo de humor en el Kursaal donostiarra cuando vi este atardecer tan veraniego en un día de primavera. No lo pude resistir. ¿Quién puede?
Está claro que el cielo riojano tiene algo especial. Sus fuertes vientos forman cielos espectaculares. Las nubes pasan a velocidades muy altas, modificando el paisaje rápidamente. He aquí una muestra.